Journal Entry

Un comentario sobre la sátira de machismo

Now that my freshman year of college is over, I figured I might as well share some essays I wrote in SPAN 212 (Introduction to Hispanic Texts & Contexts). These are raw and unedited from my professor’s corrections. This was written on this journal entry’s stated date.

Sor Juana Inés de la Cruz escribió el poema “Hombres necios que acusáis” durante el siglo XVII, en el periódico barroco. En este periódico, las mujeres no tenían poder y sus voces eran silenciadas por el sistema patriarcal. Por esta razón, Sor Juana se convirtió en una monja y ganó la libertad para escribir sin presiones. A través del uso del apóstrofe, preguntas retóricas, y el retruécano en su poema, Sor Juana expone la hipocresía del machismo y critica el doble moral de la sociedad.

El poema crea un tono crítico y acusatorio a los hombres con la primera línea del poema con el apóstrofe directo. Sor Juana empieza la primera estrofa con “Hombres necios que acusáis / a la mujer, sin razón,” hablando directamente a los hombres a los que acusa y crea un tono íntimo entre la voz poética y los acusados (1). Esta línea desarrolla el tema creando una situación donde la mujer, la voz poética, tiene el poder al acusar directamente a los hombres, quienes necesitan tomar un lado defensivo, desde un punto de vista de segunda persona. Por invertida la dinámica entre el hombre y la mujer, Sor Juana puede simular los sentimientos de las mujeres que reciban la culpa en los hombres. Sor Juana aumenta este tema revelando directamente los verdaderos deseos de los hombres, “queréis, con presunción necia, / … Thais, / y … Lucrecia” (17). Esta alusión, junto con el apóstrofe, se refiere a Thais, una mujer con una reputación de mujer fácil, que contrasta con Lucrecia, quien era pura y inocente. Por exponer los deseos psicológicos de los hombres, Sor Juana expone la hipocresía de los hombres, quienes quieren mujeres que sean fáciles y puras. Sin embargo, no es posible que ambas cosas sean ciertas simultáneamente. Con este recurso literario, Sor Juana espera darle la vuelta al sistema y resaltar la ironía de las expectativas sobre las mujeres.

El poema contiene muchas preguntas retóricas, cada una refuerza la hipocresía de los ideales masculinos. El primer ejemplo, y ejemplo más profundo, es “él mismo empaña el espejo / y siente que no esté claro” (23). La voz poética se opone a la tradición, preguntando directamente por qué los hombres están confundidos, cuando la falta de castidad en sus mujeres es su propia culpa. Sor Juana, quien vive en una sociedad donde las mujeres toman la culpa, pone la culpa a los hombres por sus problemas. Sor Juana desarrolla el tema por preguntado “¿por qué queréis que obren bien / si las incitáis al mal?” (7). Esta línea se refiere a las consecuencias del tratamiento de los hombres a las mujeres, donde las mujeres se convierten fácil a comportamiento sexual o oponen resistencia a los movimientos sexuales porque los hombres se las piden, pero las quieren opuestas. La inconsecuencia en el gusto o disgusto de un hombre causa la inconsecuencia en el comportamiento de una mujer. Con este recurso literario, Sor Juana quiere que los hombres abran sus ojos ante sus propias faltas y tomen responsabilidad de sus propias acciones.

El recurso que tiene mayoría de importancia en todo el poema son los retruécanos, los cuales rompen los sentimientos tradicionales de machismo invirtiendo las palabras y cambian el significado. Las últimas preguntas retóricas emplean retruécanos, por ejemplo, “la que peca por la paga / o el que paga por pecar” (55). La primera línea de esta cita se refiere a las mujeres, quienes pecan por la paga de los hombres que lo solicitan. La segunda línea de esta cita se refiere a los hombres, quienes pagan por el pecado de las mujeres que lo permiten. La voz poética insinúa que si los hombres no pagan, las mujeres no pecan por la paga. Sor Juana termina su mensaje con “queredla cual las hacéis / o hacedlas cual las buscáis” (59). Esta frase concluye el mensaje central de Sor Juana. La voz poética manda que los hombres no se quejan de las mujeres que solicitan, o solicitan mujeres que verdaderamente desean. Sor Juana pide a los hombres que descarten sus contradicciones y abandonen el doble moral porque hombres y mujeres son iguales, como los dos lados de una moneda.

En fin, Sor Juana escribió este poema para luchar contra el sistema patriarcal y la prevalencia del machismo en el periódico barroco. Sor Juana emplea varias técnicas literarias como apostrofe directamente a los “hombres necios,” preguntas retóricas que resaltan la hipocresía, y los retruécanos donde los hombres y las mujeres aparecen los mismos. Como una voz feminista, Sor Juana rompe la opresión y doble moral, y defiende la igualdad intelectual y moral.